Mario de la Rosa. “Haciendo lo que debe”

 Hasta el momento le conocíamos por su trayectoria fílmica e interpretaciones como actor entre otros tantos títulos en “Conquistadores” (Movistar+), “The Night Manager” (BBC), “Wild Oats”, “Hellboy”, “Terminator: Destino oscuro”, pero sobretodo su rostro está vinculado a nivel internacional con Suárez, el jefe de los GEO en la ya mítica serie “La Casa de Papel” (Netflix), que acaba de estrenar su cuarta temporada.

Ahora, Mario de la Rosa, nos descubre su faceta como escritor con “Perros con placa” (Editorial Libros Indie), una novela negra magistral y adictiva, a ritmo de hip hop.

Texto por MC Alberto. Fotos por cortesía de Mario de la Rosa, Jeosm, David Martín Rodero, Tamara Arranz, Ilde Sandrin,

HOMBRE HÁBIL Y HONESTO

HIP HOP LIFE: Mario, tengo que decirte que la narración de “Perros con placa” es muy descriptiva y cinematográfica, me ha encantado y enganchado desde el principio hasta el final… Con todo ese bagaje delante de las cámaras interpretando, ¿cómo te surgió la idea de escribir esta novela?

 MARIO DE LA ROSA: Gracias por tus palabras, me alegro de que la hayas disfrutado. Por cierto, encantado por contestar a tus preguntas, me hace mucha ilusión estar en vuestra revista. Como bien dices, es una novela muy cinematográfica porque parte de ahí. La idea original surgió para hacer una serie. Desarrollé una “biblia” del proyecto, su dossier con tramas, sinopsis, perfiles de personajes, guion del primer episodio… y traté de moverla con productoras, pero por entonces me faltaron medios. Como no quería que el proyecto muriera en un cajón me lancé a transformarlo en novela. Escribir es otra de mis pasiones.

HHL: ¿Por qué ese título, a qué hace referencia en tu novela ese paralelismo quizá por ciertos comportamientos, con los mamíferos carnívoros de la familia de los cánidos?

MDLR: La novela plantea que los seres humanos, cuando son llevados al límite se comportan como animales, en cuestión de que esos instintos afloran predominando. Primero la supervivencia, luego la conquista y más tarde la propagación. En una gran urbe, uno de los animales más representativos es el perro, así que lo que diferencia a unos personajes de otros es que algunos se parapetan tras una placa.

HHL: ¿Qué ha significado para ti escribir Perros con placa a diferencia de trabajos anteriores en el cine y la televisión?

MDLR: Es un proyecto muy personal. Cuando ruedo como actor interpreto historias escritas y dirigidas por otras personas. La novela parte de la hoja en blanco y yo voy haciendo y deshaciendo todo. Diría que ha significado un reto superado que me enorgullece. Al mismo tiempo es un disfrute vivir todos los procesos.

HHL: ¿Cómo definirías a grandes rasgos la novela, quieres que llegue a la gente algún tipo de mensaje en concreto?

MDLR: La vida está llena de luces y sombras. La causalidad impera sobre la casualidad. Todos somos perros en algún momento, la gestión emocional nos vuelve a hacer humanos en algunos casos, en otros no.

HHL: ¿A qué tipo de lectores te diriges principalmente con esta novela?

MDLR: Después del feedback recibido en estos primeros meses, te diría que funciona muy bien para los amantes de la novela negra, pero también para los iniciados en ella. El arco de lectores comprende desde un público adolescente hasta los más mayores. La familia del hip hop encontrará muchos matices que sentirán la novela como algo escrito para ellos.

 

EL VALLE DE LA VIOLENCIA

HHL: Hay un índice cuanto menos curioso, dividiendo el libro en capítulos que van desde las “dentelladas”, pasando por los “incisivos”, “caninos”, “premolares” y “molares” hasta llegar a las “mordidas”…

MDLR: Todo corresponde a ese patrón de presentación, nudo y desenlace. Los incisivos y caninos cortan y desgarran. Los premolares y molares trituran. “Dentelladas” y “Mordidas” funcionan como prólogo y epílogo.

HHL: El protagonista es el inspector Caballero, que está al mando de un grupo de la policía judicial operando contra el narcotráfico… ¿está inspirado algún personaje o la trama en algún caso real?

MDLR: Caballero es un niño que se conecta a la emoción a través de la violencia. Cuando crece trata de canalizar esto en deportes de contacto, pero no es suficiente y sigue sufriendo las consecuencias de esta patología psicológica real. No está basado en nadie en concreto, pero a lo largo de nuestras vidas hemos podido llegar a conocer personas así.

HHL: Para el inspector Caballero, ¿el fin siempre justifica los medios…?

MDLR: Sí, y eso le hace arrasar, mentir, implicar, arrastrar…

HHL: Al ir leyendo la novela van surgiendo cuestiones como… ¿puede combatirse la violencia con más violencia?

MDLR: Se convierte en un círculo vicioso. Al mismo tiempo podemos extrapolarlo a otros parámetros de la vida. Es una paradoja, pero es real. Hoy en día lo vemos a menudo en los noticieros. Me gustaría que cada lector se lo contestase al final de la novela.

HHL: ¿Llevados al límite, todos podemos llegar a comportarnos como perros callejeros?

MDLR: Por supuesto. Todos tenemos una educación y una conducta social establecida, pero que no toquen a los nuestros o que no estén nuestras vidas en juego, porque entonces…

ZONA BRUTA

HHL: ¿Por qué te animaste a ubicar la trama en Madrid, tanto en la parte céntrica de caché y cuna como en los barrios más humildes, zonas de extrarradio y ciudades dormitorio colindantes?

MDLR: Necesitaba que estos animales estuvieran en una jungla salvaje y elegí la de asfalto, una gran urbe. Madrid es mi ciudad y la conozco bien, así resultó más fácil.

HHL: La música resuena en el interior del inspector Caballero, en su cabeza se repiten rimas de raps del panorama estatal, el hip hop es su droga, lo que le hace avanzar…

MDLR: Resuena en su cabeza porque es de barrio y se crió con ella. La banda que persigue también, y ahí nace la dicotomía. Saliendo de los mismos núcleos no todos evolucionamos igual.

HHL: Sin ánimo de hacer spoiler, sino todo lo contrario, con intención de generar expectación, vienen unas cuantas cuestiones sobre el argumento… La novela empieza con unas rimas extraídas del tema “El Rimadero” del álbum Madrid, Zona Bruta (Yo Gano, 1994) del grupo El Club de los Poetas Violentos. Esta canción junto con otras de Jungle Kings, 7 Notas 7 Colores, Carmona, Darmo, Iván Nieto, Kase O, La Mala Rodríguez, Elio Toffana, Lawer, Moreno, Xcese, Denom, Ayax y Prok, Natos & Waor… van apareciendo a lo largo de todo el argumento… ¿Qué te inspiró al crear la historia para vincularla con el mundo del hip hop?

MDLR: Hablando de ciudad, barrios, calles, policía, ley, delito; mujeres y hombres buscando su lugar, luchando contra el sistema o porque este prevalezca… no hay mejor música, valores y actitud que represente todo esto. El rap lo hace de manera directa, cruda, real, tangible incluso en sus metáforas. Con el lenguaje cercano, cotidiano, no por ello exento de profundidad y estilo. Crecí en Alcorcón en los 80 y 90, al lado de pioneros del hip hop en nuestro país. Sigo disfrutando de todo lo que el movimiento ofrece. No resultó difícil traerlo a mis textos.

HHL: En todas las rimas de extractos de los versos aparecen las palabras como perros, cachorros, galgos… ¿cómo has elaborado esa gran compilación digna de todo un estudio de investigación?

MDLR: Habitualmente escucho rap nacional y a medida que constaté las innumerables alusiones al mundo canino decidí que tenían que formar parte de la novela. Es una banda sonora que nos acompaña durante su lectura, que apoya la historia que se cuenta e incluso a sus personajes en determinados momentos. La música me ha servido como inspiración y también quería rendirle homenaje.

HHL: El más llamativo de los extractos es sin duda el del tema “Perro cromado” incluido en una maqueta de Jungle Kings de 1991, canción que no creo muchos hayan tenido el privilegio de poder escuchar…

MDLR: Pasé mi adolescencia junto a ellos, crecimos juntos y los vi evolucionar en aquellos años. Viví y escuché como trabajaban en las rimas, la música, el estilo, sus influencias… fui un privilegiado. Aquella maqueta tenía letras y composiciones brutales. Fue una pena que se disolvieran antes de llegar a publicar aquel disco. Por suerte aún guardo un casete con cinco temas y algunas pruebas, ¡un tesoro!

RAP’IN MADRID

HHL: En un momento de la historia aparece un muro con un graffiti del veterano conocido en el mundo del hip hop y gran artista ZETA…

MDLR: Tenía diez años cuando descubrí a ZETA, por aquel entonces Face II, el número uno. Mis amigos y yo seguíamos su obra como auténticos fanáticos. A los trece le conocí y desde entonces, amigos. Son más de treinta años compartiendo camino y aprendiendo de él. Su obra fue, es y será muy importante. Tenía que estar en “Perros con placa”. Para mí es un referente artístico y personal.

HHL: Por lo que me consta y lo que estás diciendo, sin duda tienes conexiones con los inicios del hip hop en España, ¿qué es lo que más recuerdas?

MDLR: Fue la época de los primeros brotes. La heroína hacía estragos en los barrios y entre movimientos como el heavy, los pijos, los rockers… descubrimos el hip hop. No disfrutábamos de internet, y las noticias nos llegaban con cuentagotas y por canales minoritarios. El proceso era más lento y se saboreaba más. Los referentes eran americanos y franceses, aquí no había casi dónde mirar y de repente ¡boom!, uno de los focos brota al lado de tu casa. Estábamos en los 80 y nos queríamos hacer notar. No fue fácil, pero sí divertido.

HHL: Retrotrayéndose al pasado, Caballero acude a una Jam en 1991 que organiza Bona, personaje al que no puedo evitar imaginármelo tal cual Radio Raheem. En ese evento, la mayoría de asistentes vienen de un concierto de Public Enemy en la Sala Universal de Leganés… Hay bastantes datos reales en la novela, lo cual hace más creíble si cabe la historia. ¿Qué relación tienen esas referencias contigo a nivel personal?

MDLR: Bueno, evidentemente, en la novela hay mucho de autobiográfico en este tipo de pasajes. Estuve en ese concierto y me marcó. Paco King, Zeta, El Meswy, Chop… nos lideraban a los más jóvenes y organizaban jams en locales que alquilábamos. Tengo muchos recuerdos de aquello: escuchando a Public Enemy, LL Cool J, Ice T, Ice Cube, NTM, Paris, EPMD… primeras sesiones de micro abierto… ¡incluso me atreví a rapear en alguna de ellas! Todo esto forma parte de mi camino y lo celebro.

HHL: Entonces por lo que intuyo, al igual que le ocurre al protagonista de la novela, ¿el hip hop es tu medicina particular para progresar?

MDLR: Me nutro de muchas fuentes, y el hip hop es una de ellas. Quizá por ser de las primeras tengo un vínculo especial. Me sigue inspirando, no lo puedo negar.

HHL: Veo que el hip hop ha representado algo muy importante en tu vida…

MDLR: Si, es el punto de partida. Significó romper las reglas, diferenciarse. Pude manifestarme de una manera con la que congenié rápidamente, despertó mi creatividad y la introspección buscando algo que aportar.

HHL: ¿Qué artistas, grupos o canciones de hip hop te han marcado?

MDLR: A estas alturas de la entrevista creo que ya los hemos mencionado, tanto a nivel nacional como internacional. No están todos los que son, pero son todos lo que están.

HHL: ¿Cómo ves la respuesta y aceptación de la novela tanto dentro como fuera del ámbito hip hop?

MDLR: Las críticas en el circuito de novela negra están siendo muy buenas, y la gente que la ha leído dentro del “movimiento” me está dando un buen feedback también. Agradecen una novela con fuerza, dura, que habla de la vida misma y lo hace con pinceladas de hip hop. No trato de aleccionar a nadie, ni de contar batallas, solo retrato un marco latente desde el final de los ochenta hasta ahora.

VERTEDERO DE PALABRAS

HHL: Por cierto tengo que decirte que está muy bien traído ese estigma que algunos todavía tienen sobre el rap, y que pones en boca de uno de los personajes cuando suena LL Cool J en un viejo Seat Ibiza: “Si esto no es ni música, en lugar de cantar parece que ladran”… ¿se superará algún día ese tipo de prejuicios?

MDLR: Yo siento que a día de hoy está mucho más superado que entonces. Solo los oídos y las mentes más estrechas no lo entienden. Puedes disfrutarlo o no, a gustos los colores, pero no puedes obviarlo y mucho menos estigmatizarlo. Los grandes artistas internacionales del mainstream incluyen raps en sus temas y eso lo ha acercado a mucha gente.

HHL: “New Jack City”, “Haz lo que debas”, “Colors”, “Los chicos del Barrio”… son títulos de películas que se respiran en el aire conforme vas introduciéndote en la novela.

MDLR: Al igual que la música, el cine también aportó sus referentes en aquellos años. Era una obligación mencionarlo, tanto por lo que supuso para mí como para el actor que soy.

HHL: Mientras te leía, me venían canciones a la cabeza como “De cacería” de CPV, “Jungle Kings” de Jungle Kings, “Vida de perros” de Jauría de Rimas, “Poder terrenal” de Alma Vacía, “Esta es mi jungla” de BZN, “Al despertarme esta mañana” de MC Randy & Dj Jonco, “Where The Hood At?” de DMX, “Who Am I?” de Snoop Dogg, «New Jack Hustler” de Ice T, “Black steel in the hour of chaos” de Public Enemy… ¿Podrías definirme sintetizando en cinco títulos de canciones la banda sonora que podría definir y ambientar la novela?

MDLR: A parte de los temas que aparecen en la novela, hay otros que me han acompañado a la hora de escribirla. Haciendo un compendio de todo en cinco temas sería: “The Devil Made me Do It” de Paris, “Mama Said Knock You Out” de LL Cool J, “Hombre hábil” de Carmona, “Honesto” de Iván Nieto, e “Inmortal” de Costa. Os invito a escuchar una lista inspirada en la novela que tengo creada y disponible en Spotify:

 

GRANDES PLANES

HHL: Has actuado en filmes donde aparecen nombres como Shirley MacLaine, Jessica Lange, Demi Moore, Tom Hiddleston, Hugh Laurie, Joseph Fiennes, David Harbour, Linda Hamilton o con el mismísimo Arnold Schwarzenegger en la última producción de James Cameron… ¿Qué sientes al respecto y que anécdota curiosa puedes contarnos?

MDLR: Pues es algo que no podía ni imaginar. Decir que era un sueño sería mentir. Pero mira, resulta que viví en Londres y me manejo con el inglés, además, a día de hoy muchas producciones americanas vienen a rodar a Europa y abren procesos de casting aquí; súmale mi perfil latino y de hombre de acción… ¡Causalidad! Y yo tan contento de hacer camino por ahí. Anécdotas tengo muchas, pero darían para otra entrevista (risas)… te diré que Demi Moore se disculpó conmigo el día después de llamarla la atención por una conversación desafortunada, fue encantadora.

HHL: Sabemos que acabas de rodar recientemente en Puerto Rico “El cuartito”, ¿qué nos puedes contar de la película y tu papel?

MDLR: Ha sido una gran experiencia, tanto a nivel profesional como a nivel personal. He crecido mucho allí, siento que habrá un antes y un después para mí con este proyecto. Espero que podamos disfrutar de la película aquí a partir de otoño. Además, como anécdota musical, pude conocer en persona a Visitante, de Calle 13. Estuvimos en el estudio que tiene en su casa hablando del tema principal y de la banda sonora, todo compuesto por él. En la película el tema principal lo interpreta mi personaje, con un buen playback de por medio, eso sí (risas).

¿Y AHORA QUÉ?

HHL: ¿Próximos proyectos filmográficos, además del estreno de “El cuartito”?

MDLR: En cuanto se pueda reanudar la “vida normal” empezaremos el rodaje de la 5ª temporada de «La Casa de Papel».

HHL: ¿Y propósitos literarios, tienes previsto escribir más novelas o presentaciones de esta en festivales de novela negra?

MDLR: La situación contractual nos va marcando la agenda. Estoy confirmado en varios festivales y espero estar allí con “mis perros”. He empezado a esquematizar mi próxima novela, que será un thriller con tinte erótico, y también estoy editando un libro de poesía que espero publicar a finales de año, aunque ahora todo es una incógnita.

HHL: Para ir finalizando, unas preguntas rápidas… ¿los sueños ladran?

MDLR: ¡Alto y claro! Y nos dicen hacia dónde caminar.

HHL: ¿El dolor es el crujir de los esquemas que se rompen?

MDLR: En muchos casos sí, así me lo transmitieron y así lo siento.

HHL: Y, por último, una curiosidad, le dedicas el libro a tu padre, por “bombardearte” con sus thrillers y westerns.

MDLR: Fue él quien nos metió, a mis hermanas y a mí, en estos géneros a través de libros y películas que veíamos y comentábamos juntos. Ahora es fan de “Perros con placa”, la ha leído dos veces.

HHL: Gracias por tu tiempo, amabilidad y cercanía Mario, continúa transmitiéndonos sensaciones con tus personajes y por supuesto con tus libros, sigue ladrando por mucho tiempo…

MDLR: Gracias por invitarme a vuestro espacio… Me despediré citando las rimas “El Rimadero” de CPV que abren la novela: “El malo, el grande, el fiero, espero que el miedo te deje vivir en paz. Cuidado con el perro, lo llevo en mi frente tatuado, en mi mente, detente… warf”. ¡Bienvenidos a mi perrera!

One Comment

  1. Sergiestever

    Enhorabuena por la pedazo de entrevista.
    Me habeis hecho recordar grandes éxitos que aún resuenan en mi cabeza, hoy mismo pido el libro.
    Gracias.

Deja una respuesta

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar