Cosecha del 94 (Parte II) [Reportaje]

Reportajes | | |Sin comentarios |

method-man

Publicado en el Número 44 de Hip Hop Life
Texto por EPH, Trad Montana, Bucaneroestilo y Jaime Valero

El mes pasado iniciamos este repaso al rap de los 90 a través de uno de sus años más emblemáticos: 1994. Ya hemos ahondado en el contexto histórico de la época, en las características de la industria por aquel entonces y en los acontecimientos musicales más destacados, como los debuts de Nas y Notorious Big. Pero aún queda mucho por abordar. ¿Qué ocurrió a partir del 94? ¿Qué se estaba cociendo por aquel entonces en la West Coast? ¿Qué otros discos dejaron huella en aquel cénit de la Golden Era? Todo esto y más lo descubrirás en las próximas páginas…

RUMBO AL NUEVO MILENIO

Los poderosos ecos de la East Coast del 94 se dejaron sentir durante varios años más con la llegada de nuevos artistas que, ya sea por juventud u otras cuestiones, aún no habían alcanzado la madurez en el primer tramo de los 90, pero que acabaron explotando como un verdadero huracán creativo. Es el caso de Mobb Deep, que ya habían lazando su debut en el 93 (Juvenile Hell), pero que no alcanzaron la excelencia hasta su segundo álbum de estudio: The Infamous. Lo suyo era el rap callejero y suburbial de la Gran Manzana que ya veníamos escuchando en otros artistas, pero llevado al extremo. La crudeza de sus líricas y su visión de las calles como un campo de batalla convirtieron al dúo en una de las mayores influencias de la zona de Queensbridge, con un legado que prosiguió en el 96 con la publicación de Hell On Earth. Ni Prodigy ni Havoc han vuelto a grabar nada tan bueno como lo que parieron en aquel entonces. Otros que se estrenaron aquel año en larga duración fueron Smif-N-Wessun, el dúo formado por Tek y Steele, que un par de años antes habían colaborado con éxito en el disco Enta Da Stage de Black Moon. Ellos optaron por la línea más minimalista del género en cuestión instrumental, con sólidas líneas de batería y embriagadores bajos. Otro dúo más, Group Home, asaltó la escena con el álbum Livin’ Proof bajo la tutela musical de DJ Premier, que desde siempre se ha mostrado como un productor atento a los nuevos talentos que surgían de las calles. Para redondear el 95, llegó el descubrimiento del fabuloso Big L, que escupió rimas a diestro y siniestro en aquel Lifestylez ov da Poor and Dangerous, si bien con un acompañamiento musical que no terminaba de estar a la altura de lo que se estaba cociendo en aquella época. Tampoco faltaron a la cita de aquel año los nuevos artefactos de legendarios de la escena como KRS-One (con un disco homónimo), Onyx (All We Got Iz Us), The Pharcyde (uno de esos grupos que muchos se olvidan de reivindicar cuando se habla de los 90) y dos miembros del Clan que se estrenaron en solitario: Raekwon y Ol’ Dirty Bastard.

365 días más tarde, llegó un 1996 que también tuvo lanzamientos interesantes en lo que a East Coast se refiere. De una parte, la consagración de viejos conocidos como A Tribe Called Quest (que liberaron el recomendable Beats, Rhymes and Life), The Roots (que seguían siendo de las propuestas más originales del panorama), Ghostface Killah (el último de Wu en sacar disco en solitario), De La Soul y Redman. Fue el año también que demostró que segundas partes no tienen por qué ser malas; ahí tenemos los ejemplos de Nas y The Message, y de Jeru y Wrath of the Math. El descubrimiento del año, que vino a confirmar ese caldo de cultivo tan interesante que era la NY de la época, fue Jay-Z. Por aquel entonces no amasaba millones, ni se zumbaba a Beyoncé, ni apadrinaba equipos de basket, pero a los ojos de los oyentes más atentos ya se perfilaba como la gran estrella que llegaría a ser. Reasonable Doubt fue su álbum debut, tras varios años de lucha por asomar la cabeza y de colaborar con quien se pusiera a tiro. Y aunque con los años ha madurado su estilo y su personaje, en aquel disco ya estaban presentes todos los ingredientes que acabarían convirtiéndolo en uno de los más grandes del game. Llegados a este punto, las cartas ya estaban todas sobre la mesa. Los grandes artistas de los 90 se habían estrenado ya en larga duración, algunos incluso con más de un trabajo a las espaldas, y emprendieron así la recta final de una década que será difícil de igualar en cuestión de calidad, talento y creatividad. De ahí al 98 (año también referente y del cual ya apuntamos algunos detalles en la primera parte de este reportaje), lo que vino fue una sucesión de lanzamientos encaminados a perfeccionar y enriquecer las fórmulas usadas durante los 90, mientras, en paralelo, grupos como Company Flow se encargaban de anticipar los sonidos experimentales que cada vez se irían desarrollando más con el cambio de siglo. Se cerraba así una época como nunca ha vuelto a tener la East Coast, de la que, eso sí, apenas hemos rozado la superficie. Muchos fueron los grupos y solistas que dejaron una huella todavía perdurable en el hip hop, si bien ahora es momento de que cada cual inicie una nueva búsqueda por su cuenta. Al hablar de los 90 tendemos a reivindicar ciertos grupos y tendencias, ciertas actitudes, pero hubo mucho más a nivel musical de lo que se ve a simple vista. Y vale la pena descubrirlo.

Outkast

EL SOL TAMBIÉN SALE POR EL OESTE

En el año 94, la West Coast de los Estados Unidos era un hervidero de grupos y estilos que conformaban una escena independiente que muy pronto sería la envidia de la East Coast. Desde la Bahía nos llegaba un sonido gangsta con unos bajos muy acentuados y unos sintetizadores que marcaron el sonido de aquella época, con gran influencia del sonido de Parliament, The Gap Band o Funkadelic, donde uno de los miembros del grupo pionero The Click, D-Shot, nos dejaba su primer álbum en solitario: The Shot Calla. Ese mismo año llegó un gran clásico que sacó el que en aquel entonces era producto de Too $hort, Ant Banks, que tituló The Big Bad Ass. También en Oakland, Casual, miembro de Hieroglyphics, sacó su primer álbum llamadoFear It Self, demostrando que en solitario también era capaz de hacer grandes artefactos. A un nivel más underground estaban despuntando grandes artistas como RBL Posse, que sacó el indispensable Ruthless By Law; y Celly Cell con su álbum debut Heat 4 Yo Azz, que actualmente es considerado un clásico del sonido West Coast. Ya en este año el sonido más pimp estaba a la orden del día, y quedaba claro en grandes representantes como Dru Down y su Explicit Game, o Rappin 4-Tay, que sacó el Don’t Fight The Feeling. Dentro de la vertiente latina, el grupo N2Deep (Jay Tee y TL) sacó su segundo álbum: 24-7-365. En una línea más encaminada hacia lo que después se convertiría en el sonido mas gangster de la Bahía encontramos a Spice 1, que sacó su tercer álbum (y probablemente el que más repercusión ha llegado a tener) llamado AmeriKKKa’s Nightmare, el cual debutó en el segundo puesto del Billboard. Mientras, en Richmond ya se empezaba a forjar el imperio del señor Pierce Miller aka Master P, No Limit Records, la empresa que le llevaría a finales de los 90 a ser uno de los 40 hombres más ricos de los EE.UU. según la revista Forbes. Primero con West Coast Bad Boyz, un recopilatorio donde se incluían temas de lo más granado de la Bay Area (JT The Bigga Figga, C-Bo, RBL Posse, Rappin 4-Tay…), seguido por el primer álbum de Lil Ric, Deep N Tha Game, y el tercer álbum del ya nombrado Master P, Ghetto Tries To Kill Me, producido por el también fichaje de No Limit y productor clásico de la Bahía, E-A-Ski. Este álbum se reeditó en 1997 con algunos bonus tracks. También en Pomona, otra de las ciudades punteras del g-funk de California, salieron álbumes dignos de mención, como fue el primer elepé de Kokane bajo ese alias (antes se hacía llamar “Who I Am”). Funk Upon A Rhyme se llamaba este trabajo, producido entero por el mismo Kokane y el señor Cold 187, miembro del otro grupo de Pomona que saco álbum destacable en el 94, Above The Law, que con Uncle Sam’s Curse se acabaron de confirmar con un grupo clave en la escena gangsta del g-funk. Por esas misma fechas otro de los grupos más gangsters de todos los tiempos, los samoanos Boo Yaa T.R.I.B.E., sacaron Doomsday, otro claro ejemplo de que el hip hop en California era una forma de vida.

artifacts

LA CUNA ANGELINA

En 1994, Los Ángeles, cuna del g-funk, bullía de actividad. Fue un año plagado de grandes clásicos, como la banda sonora Murder Was The Case, de Death Row Records, que llegó a posicionarse en el número uno del Billboard, con Dr. Dre, Snoop Dogg, 2Pac, Nate Dogg, Jewell, Tha Dogg Pound, Ice Cube y Jodeci, entre otros. De Long Beach también nos llegaba el clasicazo Regulate…G Funk Era, de Warren G, que debutó en el número dos del Billboard; y el señor 2Pac, tras sus dos primeros álbumes en solitario, nos presentó Thug Life Volume 1 con su grupo Thug Life, donde compartía cartel con Big Syke, Rated R, Moprene y Macadoshis. Fue el disco en el que 2Pac cambió las líricas de protesta por las líricas más personales que lograron hacer de él, el mito que es a día de hoy. Mientras tanto MC Eiht, miembro de los Compton Most Wanted, nos traía uno de los álbumes que mas repercusión ha tenido en la música gangsta de Los Ángeles de todos los tiempos: We Come Strapped. También en Compton, Coolio, el miembro de WC And The Maad Circle, sacaba su primer LP en solitario, It Takes A Thief. Y en otro de los barrios de Los Ángeles, South Central, los Havoc And Prodeje originales sacaban su segundo álbum ‘N Gatz We Trust, bajo el nombre South Central Cartel. Un trabajo que entró en el puesto 32 del Billboard, marcando un sonido melódico que pasaría a formar parte del variado panorama de la música g-funk de Los Ángeles. En resumen, 1994 fue un año muy prolífico en el que la West Coast puso los puntos sobre las íes, y dejó claro que el hip hop no era cosa solo del Este.

CPV

EL 94 EN ESPAÑA

Hablar del rap estatal en el 94 supone hacerlo de una música que entonces iba incuestionablemente unida a una cultura y una juventud musical que acarreaba una inocencia rebelde, condicionada poco después de los acercamientos insensibles de las multinacionales a algunos artistas. Implicaba una energía y un ingenio dignos de estudio, sobre todo ahora que hay que tirar de ingenio y vías alternativas para poner la música de uno en circulación. En aquellos días no se hablaba de festivales con presupuestos boyantes, sino de pequeñas jams organizadas con mucho esfuerzo por gente como tú y como yo, los b.boys de turno. Lejos de las publicaciones, las webs y los blogs, aquí tirábamos de fanzines (larga vida a Kimera Crew, Game Over, Rapapolvos, Sabor Zero y 2P69, entre otros pioneros). A falta de e-mails y redes sociales varias, buenos eran los carteos con gentes de otras provincias, con los que intercambiar maquetas y fotos de graffitis. Y allí donde no llegaban (más que nada por no existir) los MP3, bien nos valían las maquetas en cassette, que comprábamos con una mezcla de admiración y disfrute, y un sentido del compromiso que nos llevaba a pensar en lo útil que nuestra inversión sería para el artista de turno en su música y su carrera. Parece mentira, ¿eh? Pues era más cierta que la mismísima crisis. Cuanto menos tenías, más te aplicabas. Y ahora que nadamos en el exceso de tantas cosas… en fin. Cualquier tiempo pasado fue, al menos, digno de tener en cuenta.
Como adelantaba, musicalmente nuestra industria estaba en pañales, pero mientras esta llegaba dimos rienda suelta a nuestra versión, que precisamente en el 94 nos dejó nombres y títulos dignos de ser desempolvados. Empezando por los primeros, El Club de Los Poetas Violentos, que soltaron Madrid Zona Bruta, primer LP de rap serio o al menos el primero hecho sin injerencias de terceros más preocupados de tomar el dinero y correr que del talento y la pasión puestas en cada corte. Un largo que, a más inri, recogía el sentir del rap por aquel entonces, en que el hardcore era el sonido y la actitud imperante, y que inauguraba un sello, Yo Gano, con el se daba el pistoletazo de salida de la industria discográfica “urbana”. Mientras tanto, el resto de artistas nos manejábamos en el todavía poco abarrotado mundo de las maquetas, de las que cabe destacar Con 40 de fiebre de Nazion Sur (con Spanish Fly, Elphomega, Narko y Rayka como algunos de sus componentes), Hartos de Escuchar de Voz en Off, A granel de La Gran Ele (hoy Hermano L, de La Puta OPP), Respuesta a las críticas de Posse 10, En la calle de la mítica Zona Norte Posse de MC Lee, Picolo y otros tantos; Es tan solo un aviso de Gangsta Squad (con Lírico, Brutal y R de Rumba), Claan de CLAAN, la también homónima de los madrileños Estado Permanente, o Yassisbak de “mis” Jazz Two, entre otras. El 94 también nos dejó I, la puesta de largo de un Kase.O que con 14 años ya preocupaba a más de un MC mayor de edad, y más cintas de RS232, M-90 o los catalanes Caso Abierto. Como podéis deducir algunos pilares ya estaban puestos, pero todavía habrían de venir nombres, sellos, medios y públicos. Toda una escena, digo vida, por delante.

DISCOS

outkast-southernplayalistic

Outkast
Southernplayalisticadillacmuzik
LaFace
26 de abril de 1994

Por Bucaneroestilo
Estamos ante un grupo que consiguió firmar uno de los mejores discos de la historia del rap con este trabajo. Todo un clásico. Y es que en estos años donde East y West Coast luchaban por la “supremacía” (con contadas excepciones geográficas), llegaron unas chavales, André 3000 y Big Boi, con unas métricas, jergas y sonido que nada, y en cierta manera todo, tenían que ver con lo que saturaba el mercado. El estilo de vida de la juventud sureña se puso en el mapa (con permiso de bandas y visiones tan distintas como podrían ser las de Arrested Development o los texanos Geto Boys) con la crudeza de las comunidades afroamericanas del sur de los States, sin dejar de relatar el estilo de vida de unos jovenzuelos. Como siempre, si la parte del MC es primordial la producción no lo es menos, y gran parte del mérito de este disco es de los productores Organized Noize, que consiguieron tema a tema reinterpretar el rap que se producía en todo el país para crear un sonido que hasta el momento era difícil de calificar. Ni venía del oeste, ni venia del este, pero sonaba bien en todos los oídos. Samplers distorsionados, sintes, guitarras, líneas de bajo y unos increíbles arreglos que sonaban clásicos pero eléctricamente distintos, además de unas percusiones que seguían las tendencias coetáneas pero volvían a traer los sonidos más clásicos de la TR808, sin pasar por alto unos coros y estribillos más que pensados. Este es uno de esos discos donde nombrar tracks es fácil: “Southernplayalisticadillacmuzik” (hasta este con el tiempo es fácil), “Player’s Ball”, “Git Up Git Out”, “Hootie Hoo” o “Claimin’ True” son ejemplos, pero es un disco de esos de poner y no pasar un tema.

Warren-G--Regulate

Warren G
Regulate… G Funk Era
Violator Records / Def Jam
7 de junio de 1994


Por Bucaneroestilo

Este disco podría ser sin duda alguna una de las más elegantes interpretaciones del sonido West Coast de toda la historia del rap. Y es que Warren G tiene merito doble en este trabajo ya que además de sus raps, magistralmente repletos de los estereotipos geográficos (del rap) de la época, el disco está íntegramente producido por él y eso a la larga ha tenido un claro significado: haber sentado cátedra sobre lo que era y sería el sonido g-funk. Este G Funk Era es una de las principales y más sólidas piedras que construyeron este sonido y actitud. Aunque no es un “yo me lo guiso” 100% como podría pensarse, ya que las colaboraciones se cuentan por temas: el tristemente fallecido Nate Dogg en la genial “Regulate” que abre el disco, la femcee Jah Skills en “Super Soul Sis” y “Runnin’ Wit No Breaks”, o Dove Shack en “This is the Shack”, por citar solo algunos. Y es que el álbum destaca, y estos tracks son un buen ejemplo, porque muchos de los temas seguían la costumbre de sacar a los colegas, pero no de una manera fácil, ya que son parte importante de lo que este disco es, ha sido y seguirá siendo. Cada párrafo de colabo o cada estribillo dotaron de personalidad a cada uno de los 10 temas -sin contar interludios- que tiene el álbum, creando un trabajo redondo. Además las cifras también lo dijeron en su día, convirtiéndose inmediatamente en triple platino. Probablemente una de las “media hora larga” más rentable de la historia, ya que el trabajo no llega a los 35 minutos de duración. Es seguramente la mayor pega que ponerle, porque si siendo así de cortito es una verdadera joya, ¿qué hubiese pasado si…?

OC---Word-Life

O.C.
Word… Life
Wild Pitch Records
18 de octubre de 1994


Por Jaime Valero

“I’d rather be broke and have a whole lot of respect”, afirmaba O.C. en “Time’s Up”, el primer single extraído de este álbum. Esa filosofía del “antes arruinado que vendido” le ha acompañado durante toda su carrera, lo cual le ha impedido llenarse los bolsillos como otros de sus coetáneos, pero le ha servido para que aún en 2013 siga siendo respetado por sus líricas inteligentes y por la elegancia de su flow. “Time’s Up” es un claro ejemplo de rap de batalla, si bien el punto fuerte de O.C. siempre ha ido por otros derroteros, como demostró ya desde el segundo single de Word… Life: “Born 2 Live”. Una reflexión sobre la brevedad de la vida, inspirada probablemente por la muerte de un amigo suyo. Canciones como esta mostraban la inmensa madurez lírica de este MC, que apenas contaba 23 años cuando se publicó el disco. Esa calidad en las letras equipara a Word… Life con otro de los discazos de aquel año, el Illmatic de Nas, aun cuando sus skills ante el micro no fueran tan despampanentes como las del de Queensbridge. Otro punto que hermanaba ambos discos fue la participación de MC Serch en su papel de productor ejecutivo, aunque en este caso no apareciera acreditado como tal. Word… Life también fue un proyecto muy importante para Buckwild, que produjo la mayor parte del álbum, siendo su primer trabajo de gran envergadura tras haber facturado algunos beats aislados para gente como Organized Konfusion y Diamond D. Su colaboración con O.C. no terminó allí, ya que ambos formaron parte de la crew D.I.T.C., otro referente para los headz de los 90. El segundo disco de O.C. llegó tres años más tarde bajo el título de Jewelz y sirvió para confirmar que no estábamos ante un arranque aislado de talento, sino ante un artista con todas las letras. Desde entonces ha seguido desarrollando una intachable carrera al margen de las listas de éxitos, con un espíritu marcadamente underground.

Common---Resurrection

Common
Resurrection
Relativity
25 de octubre de 1994

Por EPH
Qué tiempos aquellos, ¿eh, Lonnie? Todavía no eras la rap star de hoy, gastabas baggy y gorras de béisbol, lejos de tallajes rectos, y esos gorros tan bohemios de los que has hecho tendencia. Te recuerdo, no sé, más desastrado, lejos del refinamiento que dejas entrever y, ¡qué narices!, te sienta tan bien. Un MC más que con Can I Borrow a Dollar te presentabas en sociedad y sutilmente reclamabas su atención. Aún eras un desconocido fuera de Chicago, tratando de encarrilar tu carrera con un No I.D sin el cual tu propuesta habría calado de otra manera y que se echó al hombro de manera decisiva el 99 % de este Resurrection. Por cierto, mira que lo echaba de menos desde que con One Day It All Make Sense hiciste el petate a NY, empezaste a frecuentar a los Soulquarians, conociste a Erykah Badu… por suerte os reencontrasteis en The Dreamer, The Believer y espero que no os separéis al menos durante un par de discos más. Lo sé, me voy por los cerros, pero le debes un potosí a Mr. Wilson. Lo que vino después ha sido increíble, pero que con Resurrection empezó todo. En Can I Borrow… escupías con potencia, ingenio, pero necesitabas control. Más. No I.D. puso la alfombra que tenía, tiene y tendrá el jazz, como ATCQ. Una elegancia sonora trabajada, llena de matices a la que aportaste estructuras más tranquilas, pero letras más sentidas. “I Used To Love H.E.R.” es el himno, pero “Watermelon” o “Maintaining” y los raps de Pops Lynn también nos enseñaron otras formas de hacerlo todavía hoy emuladas. Y aunque las cifras no acompañaron, The Source ya te había señalado como rookie destacado en uno de sus números, y la crítica fue tan unánime que Relativity siguió apostando al caballo ganador que eres, propició el completo One Day It All Make Sense y lo demás, como se dice, es historia. Igual que tú, Lonnie.

Artifacts---Between-a-rock.

Artifacts
Between a Rock and a Hard Place
Big Beat Records
25 de octubre de 1994

Por Jaime Valero
Hoy en día no se prodiga mucho eso de abogar por la unión de los cuatro elementos del hip hop, y disciplinas como el graffiti apenas tienen un papel menor en las letras de los raps en comparación con el que tenía hace unos años. Dentro de aquellos artistas que hacían de los muros y los aerosoles un elemento recurrente en sus textos estaban los Artifacts, el combo formado por Tame One y El Da Sensei. Respaldados por las instrumentales de varios productores, con T-Ray a la cabeza, el dúo demostró que a mediados de los 90 había vida más allá de Nueva York, concretamente al otro lado del río Hudson, donde se encuadraba su Nueva Jersey natal. A nivel de metáforas o storytelling encontramos liricistas mucho mejores, pero si por algo destacaron estos dos MC’s fue por su ingenio y su desparpajo, que dejaron claro en canciones como “C’Mon Wit Da Git Down”, “Heavy Ammunition” y “Cummin’ Thru Ya Fuckin’ Block”, en donde les acompañaba otro clásico de NJ: Redman. Pero la piedra angular de este debut es sin duda “Wrong Side of da Tracks”, en donde dejaban patente su compromiso con el graff, contando además con una de las mejores produs del álbum. Frente a la técnica y las skills de otros artistas, Artifacts podían presumir de espontaneidad e inmediatez, las dos características que han conseguido que Between a Rock and a Hard Place no solo haya envejecido bien, sino que pueda considerarse como otro de esos trabajos indispensables del año 94. El dúo publicó tres años después un disco más, That’s Them, antes de disolverse y dejar a paso a dos interesantes carreras en solitario.

Method-Man---Tical

Method Man
Tical
Def Jam
15 de noviembre de 1994

Por EPH
Los 90 fueron en general un asunto de la Costa Este. Por tanto un asunto de Nueva York, principalmente hardcore, para qué andarnos con rodeos. Cierto, surgieron otras áreas y géneros incluso dentro del mismo NYC, pero si hay que reducirlo a la mínima expresión, que así sea. El destino puso a un espigado Clifford Smith en medio de aquellos días, y el de Long Island aprovechó bastante bien la ocasión. Y es que si de alguien se tenía claro el potencial desde la presentación de-Wu Tang Clan en sociedad ese era él. Que fuese uno de los dos miembros del clan en tener su propio tema en el mítico LP Enter The Wu-Tang (“M.E.T.H.O.D Man”; el otro fue Raekwon con “Can It Be All So Simple”) o el primero en ser fichado por un sello, también es una señal. Mef cumplió pues con las expectativas solo y “en compañía de”, y Tical reúne los porqués. Mef rezumaba carisma, tenía presencia, actitud, voz, crédito y a RZA al otro lado de la mesa, sublime, dotando de aspereza y suciedad la opera prima. El tema “Bring The Pain”, sobre todo su clip, lo dejaba claro; la apatía sonora, la oscuridad, la densidad… “Release Yo Delf” convertía los garitos en clubes de la lucha, pero no hay que perder de vista “I’ll Be There For You / You All I Need To Get By”, declaración de amor y lealtad de un rudeboy como Method Man acompañado en los estribillos por la hip hop & r&b queen del momento, Mary J Blige, demostrando que se podía ser un seductor sin ser un blandengue y abriendo más la veda para que otros tipos duros se vieran legitimados para hacerlo.

PARA SABER MÁS…

Maximorespeto.blogspot.com.es
Fanzines: Rapapolvos, Sabor Zero y 2P69.
Diccionario de Hip Hop y Rap Afrolatinos (Zona de Obras, 2002).
Hip Hop (Anki Toner, 1998).
25 años de rimas (El Chojin, Francisco Reyes, 2010).
Check the Technique (Brian Coleman, 2007).

TAMBIÉN SE EDITARON ESE AÑO…

La lista podría ser infinita, pero aquí os dejamos a modo de referencia otros álbumes destacados que vieron la luz en 1994.
Beastie Boys – Ill Communication (Capitol)
The Beatnuts – Street Level (Relativity Records)
Brand Nubian – Everything is Everything (Elektra)
Digable Planets – Blowout Comb (Pendulum / EMI)
Down South – Lost in Brooklyn (Big Beat)
Dredd Scott – Breakin’ Combs (Tuff Break Records)
Gravediggaz – 6 Feet Deep (Polygram)
UGK – Super Tight (Jive)

Deja un comentario

Próximos Conciertos

Nov
16
sáb
9:00 MORODO & Okoume Lions @ Sala Stage Live
MORODO & Okoume Lions @ Sala Stage Live
Nov 16 a las 9:00
MORODO & Okoume Lions @ Sala Stage Live | Bilbo | España
Después de más de cuatro años sin pisar Euskadi, Morodo & Okoumé Lions vuelven a la ciudad de Bilbao. Esta vez será una visita especial, presentando sus nuevas canciones, junto a sus canciones más emblemáticas.
16:00 RookieFest 4.0 @ Casino Cirsa Valencia
RookieFest 4.0 @ Casino Cirsa Valencia
Nov 16 a las 16:00
RookieFest 4.0 es la cuarta edición de un concurso de directos de hip hop. Cuenta con 1.500€ en premios y es el único o al menos el más importante del país. Podrán participar bandas de...
19:00 Desmadre Show Live @ Sala Zenith
Desmadre Show Live @ Sala Zenith
Nov 16 a las 19:00
Desmadre Show Live @ Sala Zenith | Madrid | Comunidad de Madrid | España
Desmadre Show Live presentado por Ranaman  contará con las actuaciones de: Lopes, Cartel Hispano, Pura Konciencia, Keta & Dj Harden y Carmona como artista invitado.
21:30 Lágrimas de Sangre @ Kafe Antzokia
Lágrimas de Sangre @ Kafe Antzokia
Nov 16 a las 21:30
Lágrimas de Sangre @ Kafe Antzokia | Azpeitia | Euskadi | España
Concierto de Lágrimas de Sangre.
Nov
22
vie
20:00 El Chojin @ Stage Live Bilbao
El Chojin @ Stage Live Bilbao
Nov 22 a las 20:00
El Chojin @ Stage Live Bilbao | Bilbo | Euskadi | España
El Chojin Presentara su nuevo trabajo»…y el último».
22:30 El Momo @ Sala Biribay
El Momo @ Sala Biribay
Nov 22 a las 22:30
 
22:30 Toteking @ Sala REM
Toteking @ Sala REM
Nov 22 a las 22:30
Toteking @ Sala REM | Murcia | Región de Murcia | España
Actuación de Toteking con  Shotta y DJ Nexxa.
Nov
23
sáb
0:15 El Momo @ Sala El Veintiuno
El Momo @ Sala El Veintiuno
Nov 23 a las 0:15
 
17:04 Lagrimas de Sangre @ Sala Repvblica
Lagrimas de Sangre @ Sala Repvblica
Nov 23 a las 17:04
Lagrimas de Sangre @ Sala Repvblica | Mislata | Comunidad Valenciana | España
Lagrimas de Sangre estara en Valencia el próximo 23 de noviembre
20:00 El Chojin @ Doka Kafe Antzokia Donosti
El Chojin @ Doka Kafe Antzokia Donosti
Nov 23 a las 20:00
El Chojin @ Doka Kafe Antzokia Donosti | Donostia | Euskadi | España
El Chojin Presentara su nuevo trabajo «…y el último».

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar