Urban Festival 2019. «Torrejón se pone al día»

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Otro año más, con el Urban Festival 2019, la Concejalía de Juventud del ayuntamiento de Torrejón de Ardoz (Madrid), reunía a grandes artistas en un mismo escenario como lleva haciendo desde bastantes años. Pese a que la meteorología a comienzo de la semana parecía que no iba a dejar que se celebrase el festival, finalmente reinó el buen tiempo, quien sabe si por la presencia de artistas isleños, portadores de su particular anticiclón.

Texto y fotos por Kart.

A medida que te acercabas al Recinto Ferial se podían observar las piezas de los graffiteros, que llevaban creando desde las 11 de la mañana, mientras ya se oía de fondo al primer artista musical, el alicantino MC y referente del freestyle Arkano. En efecto, Ark ya había comenzado su concierto, acompañado de DJ Verse y a los coros de Olaya Alcázar. Arkano nos rodeo con su Bioluminiscencia, dejándonos temas como «Tormenta», «Eva» o «Único», entre otros pero sin dejar de lado su interacción con el público a través de algún freestyle con palabras que el público iba diciendo o con su propio «consultorio» en vivo realizado por dos personas del público. No faltó el tema de «Déjala que baile», donde Olaya Alcázar estuvo mostrando su potencia de voz.

Entre medias de cada una de las actuaciones se amenizaba la espera, que no se hacía pesada, gracias a la buena organización que había y la participación de los componentes de los diferentes grupos de la escuela Deseos Danza.

Falsalarma eran los siguientes en aparecer a la escena, con su último disco La memoria de mis pasos bajo el brazo, respaldados por DJ Neas estaba a los platos y, en esta ocasión, Sergio «Korazón Crudo» Rojas a los mandos del sonido. El Santo y Titó estuvieron a la altura tema tras tema, en la mayoría de casos acompañado de la visual correspondiente en forma de videoclip siempre que fuera posible.

Para acompañar a estas dos bestias estuvo también Tosko que compartió alguno de los temas que tiene con los de Sabadell. Pero como era de esperar no solo se dedicaron a escupir rimas del nuevo disco, sino que nos dejaron algún tema para los más nostálgicos como «Vete a casa».

Tras este show, era tiempo para que Lex Luthorz preparase la entrada de Cruz Cafuné. El isleño apareció acompañado de Choclock y la gente se vino arriba con temas como «Tokyo Drift», «Fleje» o «Chivatos», de su último disco Maracucho bueno muere chiquito. Pero no quiso tener todo el protagonismo y hubo un momento en el que Choclock pudo brillar con el tema de «No hay más»,salido de su disco Suave. Cerró su show los temas «Único» y «Amén», dejando así el listón bien alto de cara a la siguiente propuesta escénica.

DJ Pimp animó a los asistentes con un poco de turntablism del bueno y dando paso a Locoplaya, que a pesar de que ya había caído el sol, se empeñaron en hacernos creer que todavía hacía calor. Para ello sacaron su artillería veraniega, compuesta por hinchables tales como una palmera, una colchoneta y una pelota que no paró de pasearse sobre las cabezas de los asistentes que disfrutaron a la par de música y espectáculo. Además traían un carrito lleno de dulces (donuts, galletas…) para repartir entre los asistentes mientras que sonaban temas como «Chapatas María». Bejo, Don Patricio y Uge no dejaron de moverse en todo momento, haciendo bailar a todo el público por igual. Los integrantes del grupo también nos dieron la opción de disfrutar de temas propios de cada integrante, incluso con la colaboración de Cruzzie. La temperatura subía en el ambiente y algún sujetador volaba por encima de los asistentes y caía en el escenario.

Pero todavía quedaba el cabeza de cartel. Itchy y Buco Sound mantuvieron caliente el ambiente mientras Rels B, ya entre bambalinas, se dejaba oír.  Sin que hubieran pasado más de 5 minutos entró a hacer disfrutar a los asistentes con temas de sus trabajos desde 2016, como «Made In Taiwan» o «A mí», pasando por «Girlfriend» o «Tienes el Don». El público cantaba todos sus temas, y Rels lo disfrutó desde el escenario acompañado junto a su corista Miss D. y en ocasiones del grupo de baile que suele acompañarle en los conciertos. Todo una gran puesta en escena digna de un cabeza de cartel, casi una hora que se hizo corta para más de uno y dejó con ganas de más, o al menos al típico bis. Pero eso siempre es buena señal, ¿no?.

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